martes 22 de septiembre de 2009

Pólipos intestinales

La mayoría de pólipos no son peligrosos, ya que son benignos, es decir, que no son cáncer. Sin embargo, con el tiempo, algunos tipos de pólipo pueden convertirse en cancerosos. En general, los pólipos que tienen un tamaño menor que un guisante no son peligrosos, pero los pólipos grandes sí que pueden convertirse en un cáncer más adelante, o son un verdadero cáncer de pequeño tamaño. Es por esta razón que los pólipos del colon deben ser extirpados y analizados por el médico.

Cualquier persona puede tener pólipos en el colon, pero ciertas personas tienen una probabilidad mayor que otras. Los factores de riesgo no modificables que producen una mayor probabilidad para tener pólipos de colon son los siguientes:

Edad superior a los 50 años; cuanto más avanzada sea la edad, mayor es la probabilidad de desarrollar pólipos
Si se han tenido pólipos anteriormente
Si hay familiares de primer grado que tienen pólipos
Si hay familiares de primer grado que tienen cáncer de colon
Entre los factores de riesgo modificables que aumentan la probabilidad de padecer pólipos de colon se encuentran los siguientes:

Consumo elevado de alimentos ricos en grasas
Tabaquismo
Consumo excesivo de alcohol
Sedentarismo
Obesidad
Síntomas

La mayoría de pólipos no producen síntomas. Con frecuencia, las personas no saben que tienen un pólipo hasta que el médico encuentra uno durante una revisión del colon o cuando se realiza alguna otra exploración de imágenes abdominales.

En otras ocasiones los pólipos sí que producen síntomas, como los siguientes:

Hemorragia por el ano, lo que suele advertirse por la presencia de sangre en la ropa interior o en el papel higiénico tras la evacuación intestinal
Estreñimiento o diarrea que duran más de una semana
Sangre en las heces, que puede verse como estrías rojas en las heces o por unas heces de color negro
Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, no dude en consultar con el médico para identificar su causa.

Diagnóstico

El médico puede empelar cuatro pruebas exploratorias para confirmar o descartar la presencia de pólipos en el colon:

Tacto rectal. Para ello el médico introduce un dedo enguantado por el ano del paciente para ver si se nota algo anormal. Esta exploración solamente detecta pólipos en la zona del recto, de manera que puede ser necesaria la realización de otras pruebas para encontrar pólipos más al interior del colon.
Enema de bario. A través de la introducción de un líquido con un medio de contraste, el bario, por el ano y el empleo de radiografías del abdomen, pueden localizarse los pólipos en el intestino grueso.
Sigmoidoscopia. Con este método puede verse el interior del intestino grueso, en concreto su último tercio, gracias a la introducción de un tubo fino y flexible, llamado sigmoidoscopio, que incorpora una luz fría y una cámara de vídeo.
Colonoscopia. Es un método similar a la sigmoidoscopia, pero permite visualizar todo el intestino grueso. Normalmente requiere la sedación del paciente para hacer más confortable la exploración.
Cualquiera de estas exploraciones en busca de pólipos debe ser realizada en personas que:

Tienen síntomas
Tienen más de 50 años de edad
Alguno de sus familiares de primer grado tienen pólipos o cáncer de colon

Tratamiento

El tratamiento definitivo de los pólipos es su extirpación. En ocasiones esto puede hacerse al mismo tiempo que la sigmoidoscopia o la colonoscopia. Otras veces es preciso realizar la intervención quirúrgica a través del abdomen. Todos los pólipos se analizan por si en realidad fueran un cáncer.

Una vez detectado y extraído un pólipo, suele ser necesaria una programación de visitas de seguimiento periódicas a lo largo del tiempo para controlar la evolución de la enfermedad.

Prevención

No se conoce ningún método preventivo definitivo, pero sí se conocen formas de reducir el riesgo futuro de tener pólipos en el colon:

Aumentar el consumo de frutas, verduras y alimentos pobres en grasa
Dejar de fumar
Evitar el consumo excesivo de alcohol
Realizar ejercicio diariamente
Perder peso si hay sobrepeso u obesidad
Comer alimentos ricos en calcio y ácido fólico. Son alimentos ricos en calcio la leche, el queso y el brócoli. Son alimentos ricos en ácido fólico las legumbres y las espinacas.
El empleo de aspirina como analgésico, antiinflamatorio y antitérmico parece ofrecer protección frente a la aparición de pólipos y de cáncer de colon. medicinaXXl


martes 1 de septiembre de 2009

La piel en la infancia y adolescencia

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La prevención es clave para evitar tumores ya que la mayor parte de la exposición solar se concentra en los primeros 18 años.

Con el fin de prevenir los tumores de piel en niños y adolescentes, los pediatras de atención primaria insisten cada verano en la necesidad de usar protección solar. En España, entre los años 1991 y 2000, el índice de mortalidad por melanoma superó al del resto de países europeos. Por este motivo, los especialistas recuerdan que las medidas preventivas son fundamentales.

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) advierten del peligro potencial que conlleva una exposición al sol prolongada. Produce quemaduras, foto-sensibilidad y dermatitis a corto plazo, así como envejecimiento cutáneo, cataratas, alteraciones inmunológicas y cáncer, a largo plazo. Los especialistas destacan que, desde 1991 hasta 2000, España registró un incremento del índice de mortalidad por melanoma que colocó al país por delante del resto de Europa.

En estos días de calor, conviene recordar que la cantidad de radiación solar UVA y UVB que alcanza la superficie de la Tierra depende de la latitud, la altitud (mayor irradiación con la proximidad al Ecuador y a alturas elevadas), la hora del día (mayor intensidad entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde), la nubosidad y el estado de la capa de ozono.

Un problema muy cercano

El melanoma es el más peligroso de los tumores y, si no se trata de manera adecuada, su pronóstico es grave

En la actualidad, los tipos de cáncer más frecuentes entre la población española son los que afectan a la piel. La AEPap y la SEPEAP insisten en la relación causal entre las radiaciones solares y el riesgo de padecer cánceres cutáneos. "Su aparición se relaciona con la exposición a los rayos solares durante largos períodos de tiempo y exposiciones intermitentes e intensas, que causan quemaduras", explica Susana Méndez, pediatra de la AEPap.

Los tumores de la piel se dividen en dos tipos: melanomas y tumores no melanomatosos, constituidos por carcinomas espinocelulares y basocelulares. El melanoma es el más peligroso. Si no se trata de manera adecuada, su pronóstico es grave. En España es uno de los cánceres emergentes entre la población de raza blanca. Se ha constatado un incremento más intenso del índice de mortalidad que en el resto de países europeos. El aumento en el número de muertes en la pasada década se acercó al 3% en el caso de los hombres y al 1,8%, en el de las mujeres.

España ocupa el decimosexto lugar en orden de frecuencia tumoral para hombres y el décimo para mujeres. En este tipo de cáncer, lo más importante es la prevención. Sobre todo, hay que evitar que los rayos solares dañen la piel de los más jóvenes, puesto que la mayor parte de la exposición solar de una vida se concentra en los primeros 18 años.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo asociados al cáncer de piel son el fototipo, el color de pelo y ojos, la presencia de lunares, los antecedentes familiares y el tiempo de exposición solar. Según la división de Fitzpatrick, se contabilizan hasta seis fototipos diferentes para definir la tendencia de la piel, determinada de forma genética, a la quemadura solar y al bronceado tras una exposición a la radiación ultravioleta. Estos abarcan desde el fototipo I, que no se broncea nunca y se quema siempre, al IV, que se broncea siempre y jamás se quema.

Los fototipos V y VI se corresponden con las razas de piel más oscura, casi insensible a los efectos peligrosos del sol. Los fototipos I y II, en consecuencia, son los que presentan un mayor riesgo de melanoma. El pelo rubio, y más todavía el pelirrojo, se consideran factores de riesgo; al igual que un color de ojos claro y la tendencia a desarrollar efélides (pecas). La presencia en la piel de numerosos lunares (nevus), bien sea por predisposición genética o secundaria a la exposición intermitente durante la infancia, es otro riesgo destacado.

PREVENIR

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria recomiendan las siguientes medidas preventivas:

* Evitar una exposición solar excesiva y dar ejemplo a los niños con hábitos adecuados.
* Proteger la cabeza, el cuerpo y los ojos con gorras, camisetas y gafas de sol.
* Procurar estar a la sombra desde las doce del mediodía hasta las cinco de la tarde.
* Aplicarse siempre crema con factor de protección solar 15 o más alto, extenderla 30 minutos antes de estar al sol y volver a aplicarla cada 2 ó 3 horas, después de sudar mucho o tras bañarse.
* Los lactantes menores de seis meses no deben exponerse a la luz solar directa.

Respecto a la fotoprotección, se recomienda: vestir ropa fina que cubra la piel, sombreros de ala ancha y gafas de sol con filtro UV-A y UV-B, y usar fotoprotectores tópicos (cremas), que absorben y/o dispersan la radiación ultravioleta en la piel.

El factor de protección solar (FPS) mide la eficacia de los fotoprotectores. Se calcula a partir de la dosis de radiación ultravioleta que produce un enrojecimiento mínimo en una piel protegida (tras la aplicación de 2mg/cm2 de fotoprotector) y la dosis que causa el mismo efecto en una piel sin proteger.

Desde marzo de 2006, una normativa europea prohíbe comercializar productos cosméticos fotoprotectores sin un nuevo símbolo de información para el consumidor: un tarro con una tapa abierta y un número en el envase. Esta cifra indica los meses que se puede utilizar el producto con una eficacia garantizada.

LA NATURALEZA DE LOS RAYOS

La radiación ultravioleta solar tiene una longitud de onda aproximada de 200-400 nm. Las longitudes intermedias (290-320 nm), conocidas por las siglas UVB, pueden causar quemaduras solares y favorecen la aparición de alteraciones a largo plazo, como el envejecimiento de la piel y los tumores. Las longitudes de onda cortas (320-400 nm), o UVA, no producen quemaduras solares, pero sí reacciones de fotosensibilidad y fotodermatosis (enfermedades producidas o agravadas por energía lumínica).

Medicamentos que afectan a la conducción

A partir de 2011, los fármacos con efectos peligrosos para el manejo de automóviles o maquinaria incluirán un triángulo rojo de advertencia en el envase

Los accidentes de tráfico son una de las principales causas de mortalidad juvenil en la Unión Europea. Un óptimo estado físico y psíquico del conductor es esencial para garantizar la seguridad al volante. Entre los factores de riesgo más destacados se encuentran el estrés y la fatiga, así como el consumo de sustancias tóxicas (alcohol y otras drogas) o medicamentos. A partir de 2011, una nueva medida de seguridad obligará a imprimir en el envase de los fármacos considerados peligrosos un triángulo de advertencia para que el paciente conozca los riesgos de consumir esa medicina.

Entre el 5% y el 10% de los accidentes de tráfico registrados en la Unión Europea (UE) están relacionados con la ingesta de fármacos. A menudo, se desconoce qué sustancias terapéuticas influyen en la capacidad de conducción y cuáles son sus efectos. Pese a que en el prospecto de todas las medicinas aparece esta información detallada, algunos expertos critican que la letra es pequeña y resulta, casi siempre, poco accesible.
Conducción: leer prospecto

Para acabar con las confusiones, España ha respaldado una nueva medida de seguridad que ya han incorporado 11 países más de la Unión Europea. La iniciativa pretende facilitar la distinción de los medicamentos considerados peligrosos para la capacidad de conducción. A partir de 2011, los envases de estos fármacos deberán llevar impreso un pictograma similar a una señal de tráfico para que, con un simple vistazo, el paciente conozca los riesgos de consumir el medicamento y conducir o manipular maquinaria peligrosa.

La medida ha sido llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad y Política Social (AEMPS), la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y la Dirección General de Tráfico (DGT). El pictograma consiste en un triángulo rojo, igual que la señal genérica de peligro que se utiliza para regular el tráfico en las vías públicas, con un vehículo de color negro dibujado en el centro. En la base de la imagen aparece el aviso "Conducción: ver prospecto", que indica que la sustancia puede influir en la capacidad de conducción. Los posibles efectos adversos se consultarán en el prospecto o con el médico.
Porcentaje muy elevado

Para determinar qué preparados deben llevar el pictograma en su envase, la AEMPS ha realizado diversas pruebas. Su directora, Consuelo Sánchez Naranjo, explica que "se han analizado los posibles efectos sobre la conducción de 389 principios activos, equivalentes a 4.390 medicamentos; un 32,6% del total de los autorizados". Los resultados de estos análisis han confirmado que 2.632 medicamentos, el 60% de los productos revisados, reúnen las condiciones para portar el símbolo.

Un grupo de trabajo compuesto por miembros de la AEMPS y de la DGT, además de otras organizaciones médicas, viales y de consumidores, ha desarrollado las recomendaciones para evitar posibles accidentes causados por la ingesta de estas sustancias. En primer lugar, hay que conocer cómo reacciona el organismo ante la medicación y evitar la conducción si se manifiestan efectos secundarios.

La reacción del organismo ante los fármacos es más intensa durante el inicio del tratamiento o cuando se cambian las dosis. Además, el consumo de alcohol puede incrementar los efectos secundarios adversos. El médico u otro profesional de la salud serán los punto de referencia para consultar dudas y facilitar el tratamiento adecuado si el usuario conduce de forma habitual.

PELIGROSOS PARA LA CONDUCCIÓN

Diversos grupos de medicamentos causan determinadas alteraciones que reducen las aptitudes necesarias para conducir vehículos y manipular maquinaria. Entre los efectos más comunes, destacan la somnolencia, la alteración de la percepción de la velocidad y las distancias, la reducción del tiempo de reacción ante un peligro, hiperactividad o aturdimiento, confusión, espasmos y calambres musculares.

Los antihistamínicos, utilizados por una gran parte de la población como tratamiento para alergias y antitusígeno, a menudo, tienen un efecto sedante, con somnolencia y visión borrosa. Del mismo modo, la mayoría de los fármacos que se utilizan para el tratamiento de la ansiedad pueden causar el mismo efecto.

Los analgésicos narcóticos, como la codeína o el tramadol, también pueden provocar somnolencia y mareo. Los antidepresivos, los antipsicóticos y determinados antihipertensivos se relacionan con visión borrosa y mareos. Los anticonvulsivantes y los empleados para el tratamiento del Parkinson pueden producir incoordinación motora, además de sueño, visión borrosa e hipotensión.

Estos son los principales fármacos que afectan a la destreza en la conducción, pero hay más. Por este motivo, siempre hay que leer la información que los acompaña y tener en cuenta que los efectos pueden variar según edad, sensibilidad personal, estado de salud y circunstancias de vida.

jueves 27 de agosto de 2009

Tecnicas externas de reanimación respiratoria.

Es necesario recordar que en una situación de urgencia respiratoria se van a producir unos fenómenos patológicos que conducen a la muerte si el accidentado no es tratado precoz y eficazmente, que son los siguientes:

- Hipoxia, tensión reducida del oxígeno arterial que se caracteriza por cianosis, taquicardia, hipertensión, vasoconstricción periférica, vértigos y confusión mental.

- Hipercapnia, acumulación exagerada de óxido de carbono.

- Acidosis, incapacidad para oxidar las sustancias ácidas.

- Anoxia, disminución del oxígeno en sangre.

La eficacia de estas técnicas depende fundamentalmente del tiempo que haya pasado desde el momento del accidente hasta la llegada de la persona que va a tratarlo y de la habilidad y conocimientos de ésta.

Primer paso, colocación del paciente, limpieza de secreciones de la boca y nariz y eliminación de obstáculos como podrían ser: dentaduras postizas, ortodoncias, piezas dentales que se hayan fracturado, coágulos de sangre, caída de la lengua hacia atrás, regurgitaciones gástricas, secreciones pulmonares, etc., etc..

La obstrucción más frecuente de las vías respiratorias altas se produce en sujetos inconscientes, como consecuencia de la caída del maxilar inferior por relajación, que arrastra la base de la lengua hacia la hipofaringe, ocasionando una obstrucción mecánica de la glotis, y además, un adosamiento de la parte posterior de la lengua a la pared postero/inferior de la faringe, bloqueandola totalmente.

Para combatir este primer inconveniente existen varios procedimientos:

- Propulsión de la mandíbula (maniobra de Esmarch-Heiberg.

- Tracción de la lengua con un pañuelo.

- Colocación adecuada de la cabeza (ver figuras)




Las dos primeras maniobras creemos no necesitan de más comentarios. (Ver figuras).
La tercera puede ser objeto de dudas, pues algunos autores aconsejan el decúbito prono con cabeza rotada y más baja que el cuerpo, (Ver figs.) En tanto que otros consideran suficiente el decúbito supino (acostado de espaldas) con la cabeza rotada y también más baja que el cuerpo.
En nuestra opinión la posición de Arnaud es más recomendable, ya que permite una ventilación más fácil de realizar.

La colocación de un tubo de Mayo o Guedel, si se dispone de él, permite que la lengua permanezca en posición correcta, y en consecuencia se mantiene permeable la vía aérea.

Para suprimir la obstrucción producida por cuerpos sólidos o semisólidos, una vez colocado el paciente en la postura deseada, para nosotros decúbito lateral, se introduce en su boca los dedos índice y medio envueltos en un pañuelo, y arrastrar al exterior todo lo que encuentre dentro de la boca del accidentado: coágulos, restos de alimentos, prótesis dentales, etc., (Ver fig).

Antes de introducir los dedos en la boca debe colocarse un trozo de madera o un trozo de tela entre las arcadas dentarias, para evitar un posible mordisco cuando la inconsciencia no es extrema, en cuyo caso, además, la limpieza se hará con precaución, pues puede persistir el reflejo del vómito, y una introducción demasiado profunda de nuestros dedos puede provocarlo, agravando el problema, pues el accidentado puede aspirarlo y sobreañadirse a su cuadro un síndrome de Mendelsohn, neumonía química.

Cuando la obstrucción es baja, ya en el árbol traqueobronquial, los problemas pueden ser mayores, sobre todo en los momentos iniciales si no disponemos de ningún material auxiliar, hasta la llegada de una ambulancia o el médico, nuestra única posibilidad es recurrir al drenaje postural colocando al accidentado en posición de declive y ayudando a la espiración con percusiones y vibraciones efectuadas sobre la porción de la pared torácica que se corresponde con la zona del parénquima pulmonar ocupada por las secreciones o líquidos inhalados.

Esta maniobra no se puede realizar en traumatizados con fracturas costales o traumatizados craneales y de columna cervical, en los que las presiones sobre la pared torácica o la postura en declive aumentan el riesgo total del accidentado.

Métodos de ventilación artificial.-

Una vez eliminado el obstáculo que se oponían al paso del aire, debe comenzarse sin pérdida de tiempo la ventilación artificial del accidentado, por medio de los métodos siguientes:

Aparato respiratorio.




El aparato respiratorio está formado por: boca, nariz, faringe, laringe, tráquea y pulmones, éstos a la vez, se subdividen en: bronquios, bronquiolos y alvéolos.


La boca, nariz, faringe y laringe hacen el trabajo de simples conductos por donde pasa el aire que respiramos hasta los pulmones, lo calientan, humedecen y limpian, limitando su importancia a este trabajo mecánico, aunque sabemos que sus límites están muy lejos de este comentario.


Los pulmones son un órgano par, esponjoso y ligero situado en el tórax, que constituye el componente principal del aparato respiratorio. En los dos pulmones, muy elásticos, radican los mecanismos fundamentales con que cuenta el organismo para inspirar aire, del cual extrae el oxígeno que oxigena el sistema sanguíneo arterial y para extraer el dióxido de carbono contenido en el sistema venoso. Los pulmones están formados por varios lóbulos de superficies lisas y brillantes, tres en el pulmón derecho y dos en el izquierdo, Cada pulmón posee una cubierta serosa externa, una capa subserosa de tejido areolar y el parénquima. La cubierta serosa corresponde a la pleura visceral, es fina; el tejido areolar subseroso contiene gran número de fibras elásticas y reviste toda la superficie del órgano. El parénquima está constituido por lobulillos secundarios que se dividen en lobulillos primarios, cada uno de los cuales contiene vasos sanguíneos, linfáticos, nervios y conducto alveolar que se comunica con los espacios aéreos. La cantidad de aire que pueden exhalar los pulmones tras una inspiración máxima es de 3.700 cc por término medio. El pulmón tiene forma cónica y presenta un vértice, una base, tres bordes y dos caras o superficies. El vértice es redondeado y se extiende hacia la raíz del cuello, unos cuatro cm. por encima de la primera costilla. La base pulmonar es ancha y cóncava, reposa sobre la superficie convexa del diafragma y se desplaza con el mismo hacia arriba con la espiración y hacia abajo con la inspiración.


Las superficies pulmonares son parcialmente cóncavas y presentan una impresión cardiaca donde se aloja el corazón. Las arterias bronquiales aportan sangre con sustancias nutritivas para los pulmones y se originan en la cara anterior de la aorta torácica o en las arterias intercostales aórticas. La vena bronquial se forma en la raíz del pulmón. La mayoría de la sangre transportada por las arterias bronquiales es drenada por las venas pulmonares. Los límites del pulmón son su caja torácica que está formada: por detrás, por la columna vertebral; por los lados por las costillas y cartílagos intercostales; por delante, por las costillas, cartílagos y el esternón, y por abajo, por el diafragma. Esta caja torácica es la que vamos a manipular cuando nos encontremos con una parada cardiaca, un asfixiado o ambas cosas a la vez.

Todas esas notas anteriores debemos conocerlas para saber por que hacemos las cosas y cuando debemos hacerlas. No es necesario aprenderse al pie de la letra todo cuanto se ha dicho, solo interesa conocer el mecanismo del intercambio gaseoso, para actuar en consecuencia, porque se trata ni más ni menos de una vida humana que vamos a tratar de salvar.

Salud bucodental.








Vamos a empezar diciendo que la salud empieza con una boca limpia y sin caries y una encía sana y fuerte.
Luego diremos que los dientes están formados de fuera a dentro por: esmalte, cemento, dentina y pulpa, donde se aloja el paquete vascular por donde se alimenta el diente y nervios que avisan cuando la cosa no está muy bien de salud.
Los dientes físicamente están formados por corona, cuello y raíz.
Estudiaremos cada parte del diente por separado para poder comprender la importancia que tiene la higiene bucodental en la salud integral.
Esmalte, es la parte más dura del diente y está cubriendo a la corona.
Corona, es la parte del diente que sobrepasa la encía.
Dentina, esta sustancia forma toda la estructura ósea que forma el diente (la parte que sobresale de la encía, la corona y el resto del diente que está incluido en el maxilar, llamado raíz).

El material de la dentina es similar al del resto de los huesos del cuerpo.
El cemento, es otra cubierta del diente que lo envuelve, pero empieza donde termina el esmalte, es decir: el esmalte cubre toda la parte visible del diente, la corona, mientras el cemento lo cubre en la parte que está incluida en el maxilar, la raíz
Aquí, entre la corona y la raíz hay una unión peligrosa llamada cuello dental.
La pulpa, es la parte blanda del diente, ocupa un espacio que hay en el centro de éste, podemos decir que el diente es hueco por dentro, y ese espacio lo ocupa la pulpa. La pulpa alberga en su interior pequeñas arterias y venas que transportan los nutrientes necesarios para la nutrición del diente y además nervios que avisan cuando éste está afectado.
Todo el conjunto de piezas que forman la dentadura está sujeto al alvéolo por ligamentos.
Los alvéolos son pequeñas cavidades en los maxilares que forman el arco dentario donde van incluidos los dientes sujetos por el periodonto y cubierto por la encía.
La encía es el tejido mucoso soportado por tejido fibroso. La encía también se llama gingiva y está cubriendo el alvéolo.
El periodonto es una estructura ligamentosa muy resistente que tiene la misión de mantener al diente sujeto a su alvéolo.
Una boca sana es aquella que tiene todas sus piezas sanas, además de una encía (gingiva) roja y fresca, que al sonreír ofrece a sus amigos un collar de perlas relucientes. Esta riqueza solo depende de tu cuidado, "consérvala".

Higiene bucodental.- (La salud se tiene, pero hay que conservarla)
Nutrientes.- Una buena alimentación es muy importante para un normal desarrollo del organismo, incluidos los dientes. Llamamos nutrientes de primera clase a los hidratos de carbono, grasas, proteínas y otros. Una alimentación equilibrada estará compuesta por: leche y sus derivados: queso, yogurt, etc.: carne, pescado, aves, huevos, frutas y verduras; pan, patatas además de pastas: fideos, macarrones; granos: arroz, garbanzos, maíz, trigo, etc. y sus derivados, gofio; compuestos en proporciones adecuadas, etc. etc. pero, a pesar de esta alimentación tan completa no podremos tener una boca sana sin una buena higiene bucodental, y es ahí donde haremos el mayor esfuerzo en nuestra información.

Necesariamente la boca la usamos muchas veces al día, (más de lo que pensamos), hablando, cantando y comiendo, y es esta función la más agresiva a la salud bucodental cuando no hay higiene.
Los alimentos son la base de la economía de nuestro organismo: debemos cuidar lo que comemos, como lo hacemos y en que proporciones; una buena alimentación no es comer mucho, sino lo necesario; equilibrado, despacio y bien masticado, cuidando de tener espacios largos entre las comidas para tener una buena digestión y una completa absorción de los alimentos ingeridos.
Pero con todo lo dicho solo hemos cumplido parte de las necesidades que hay que cumplir para que nuestra salud sea integral. Ya hablamos de la necesidad de estar bien vacunados, pues piensen que la higiene bucodental, de la que vamos a hablar ahora, es otra forma de "vacunar", porque con la limpieza de los dientes vamos a protegerlos para que no enfermen. Ya saben, boca sana... cuerpo sano...salud integral.

Empecemos:

En primer lugar tomemos un cepillo dental de fibra artificial, de dureza media o suave y una pasta dental apropiada.
El cepillado como todos saben, pues durante años anteriores se ha explicado (tanto en el Centro de Salud como en el Colegio) se hará siguiendo la dirección del diente, (¿saben aquella canción que dice: "de arriba abajo, de abajo arriba?), pues así, de arriba abajo y de abajo arriba, además de las coronas molares que se hará de atrás hacia delante y de delante hacia atrás, cara lingual y cara vestibular, sin prisa, solo interesa que no queden residuos de alimentos almacenados entre los dientes, o entre los dientes y las encías (gingiva), así se hará en todas las piezas, para evitar la inflamación de la encía por restos alimenticios que fermentarían en su interior, produciendo una inflamación, a lo que se llamará gingivitis.
Esto ha de hacerse después de todas las comidas, más intensamente si cabe si se comen cosas dulces.



Precauciones.
Si ustedes ven en sus dientes limpios unas manchas blancas o grises en el esmalte, consulten con su médico o dentista, pues puede tratarse de una precaries por carencia de flúor u otros minerales en la alimentación o en el agua que están tomando.
Si por el contrario las manchas son oscuras, tirando a marrón, tambien deben consultar con su dentista por si se tratara de fluorosis, por exceso de flúor, (en algunas zonas del norte de Tenerife ocurre este problema. En ambos casos son manifestaciones influidas por el flúoy y otros minerales, lo que nos demuestra que es muy importante el equilibrio en la alimentación, y nos recuerda la importancia del flúor en la conservación de la salud dental.

La gingivitis es la enfermedad más común en toda boca mal cuidada, es el indicador de que el cepillado está ausente o se está haciendo mal.
Esta enfermedad empieza por una ligera inflamación de la encía que va aumentando cada día; ésta comienza a sangrar; el paciente sufre importantes molestias sobre todo cuando se cepilla, y si el fallo no se corrige, la enfermedad sigue aumentando progresivamente hasta alcanzar al tejido periodontal (músculos que sujetan el diente a la encía), produciendo una enfermedad más grave, una periodontitis también llamada piorrea en la que ya se encuentra afectado el tejido de sostén (periodonto) de los dientes a la cavidad alveolar (lugar del maxilar donde se encuentra incluido el diente) (alvéolo).

La piorrea es la enfermedad más grave de la boca que puede ser evitada.
Hay otras enfermedades que no se pueden evitar, pero ésta empezó por no cepillarse bien los dientes despues de cada comida; con el abandono de la higiene, la enfermedad se inicia con una gingivitis, luego degenera en piorrea y va a terminar con la posterior caída de todas las piezas dentales, además será la causa u origen de otras enfermedades.
La boca como todos sabemos es la entrda del cuerpo, una boca sana va a mantener un cuerpo sano; pero una boca enferma va a contagiar los alimentos que ingerimos con las bacterias que hay acumuladas en los residuos alimenticios depositados entre los dientes y entre éstos y la encía. La encía enferma segrega los detritos que se han formado y se van formando por destrucción de ésta y del tejido alveolar. Esos residuos cargados de bacterias son tragados con los alimentos y con la saliva que trsladarán la infección al resto del organismo.
Las secreciones de la enfermedad bucodental afectará a las articulaciones ósea, al riñón y vejiga, al aparato digestivo, corazón y además producirá enfermedades reumáticas, etc., etc. También la enfermedad dental va a producir un rechazo social en nuestros amigos, porque una boca enferma expresa abandono y produce muy mal aliento, que no todos están dispuestos a soportar durante una conversación.


Conservar la salud de la boca con una buena higiene bucodental diaria, es "vacunar" a una gran parte de nuestro cuerpo, ademas de mostrar una boca sana y de expresarnos con la libertad que nos da el saber que tenemos un aliento fresco y agradable.
Una dentadura sana es una gran riqueza para quien la posea, pues además de demostrar una buena higiene y conserbar la salud, posee un collar de perlas que se muestran al reír o al hablar con sus amigos. Cuida tus dientes.... vale la pena.



lunes 17 de agosto de 2009

CONTRACEPCIÓN. MÉTODOS, VENTAJAS E INCONVENIENTES

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/images/ency/fullsize/19068.jpg

La dimensión de la sexualidad está íntimamente ligada a la procreación. Y aunque ésta no siempre es el objetivo de un encuentro sexual, evitar la concepción no ha sido fácil. A lo largo de la historia se han sucedido diferentes métodos anticonceptivos y aunque los actuales son cada vez más eficaces e inocuos, aún es un campo abierto en la investigación.

La concepción

El cuerpo de la mujer durante su época de fertilidad, que abarca desde la pubertad hasta la menopausia, se prepara cada mes para una posible fecundación. El ovario produce un óvulo que busca encontrarse con un espermatozoide y unirse a él en la trompa de Falopio. Una vez en la trompa de Falopio, el óvulo mantiene de 48 a 72 horas su capacidad para ser fecundado.

El hombre libera en cada eyaculación unos 200 o 300 millones de espermatozoides, que depositados durante el coito en las proximidades del cuello uterino, pueden llegar a vivir de 48 a 72 horas. Ascienden en grandes cantidades por el útero, atraviesan las trompas de Falopio y su objetivo consiste en unirse al óvulo. Cuando el óvulo es fecundado por un espermatozoide, se forma una nueva célula única (huevo o cigoto) portadora de información genética proveniente de ambos padres, entonces se desencadena todo el proceso de desarrollo de un ser humano.

Por lo general, esta unión entre óvulo y espermatozoide no tiene lugar. Por eso, pasados entre 12 y 14 días de la ovulación, se produce el sangrado menstrual, la menstruación.

En la actualidad, gracias a los avances científicos, se puede decidir en qué momentos de la vida se desea tener hijos, pero para poder elegir se ha de disponer de información suficiente sobre las diferentes opciones con las que se cuenta para el control de la natalidad.

La decisión sobre qué método utilizar para evitar un embarazo no deseado debe hacerse de modo responsable y puede tomarse de manera individual o compartida, si se vive en pareja. La elección de un método anticonceptivo concreto suele depender de diversos factores, entre los que destacan la edad, el estado civil, la calidad en la relación de la pareja (confianza entre ambos, cooperación, nivel de compromiso), la situación económica y laboral, las creencias religiosas, las actitudes hacia la sexualidad, el estado de salud, el número de hijos que se tienen, las experiencias anteriores en el uso de métodos de anticoncepción, etc., así como las características específicas de los diversos métodos (eficacia, comodidad, efectos adversos, etc.).

Los modernos métodos contraceptivos han influido de manera decisiva en los hábitos sexuales porque facilitan mantener relaciones en las que prácticamente se descarta el riesgo de embarazo y han permitido, sobre todo a la mujer, alcanzar cuotas altas de autonomía sobre su propio cuerpo.

MÉTODOS INEFICACES

Los métodos anticonceptivos transmitidos por la sabiduría popular -aunque mejor podría decirse desconocimiento popular- se caracterizan por su ineficacia. La creencia de que la lactancia prolongada, los lavados vaginales o las relaciones sexuales durante la menstruación eran formas de evitar la concepción es un error. Dar de mamar a un bebé no implica que la mujer no sea fértil; los lavados vaginales pueden ser perjudiciales y provocar hongos, pero nunca lograrán arrastrar con ellos ni espermatozoides ni óvulos, fecundados, y por último, tener la menstruación cuando se mantienen relaciones sexuales no es garantía de que el espermatozoide no logre alcanzar un óvulo y lo fecunde.

MÉTODOS POCO EFICACES

Entre éstos se incluyen los métodos llamados "naturales", basados en procedimientos que evitan el encuentro del óvulo con el espermatozoide, sin mediar la acción de dispositivos o métodos hormonales. Son poco eficaces, pero, a diferencia de los anteriores, no se puede negar la posibilidad de que su uso pueda impedir la fecundación, aunque las posibilidades de evitar un embarazo siguiendo estas pautas son escasas. En este apartado se incluyen el coito interrumpido, el método de la temperatura basal, el método del calendario y el método Billings. El coito interrumpido o coitus interruptus

Es el método anticonceptivo más antiguo y consiste en la retirada del pene de la vagina antes de alcanzar la eyaculación. Requiere gran control por parte del varón y tiene baja efectividad porque con independencia del grado de autocontrol en cada hombre, a menudo se producen pequeñas emisiones de esperma previas a la eyaculación que suelen pasar inadvertidas. Es ineficaz en hombres que carecen de un óptimo control del reflejo orgásmico (como es el caso de los eyaculadores precoces) y, además, a pesar de que se eyacule fuera, si se hace sobre los genitales externos de la mujer, existe riesgo de que el semen ascienda por la vagina y se produzca un embarazo.

Método de la temperatura basal

Permite conocer el momento de la ovulación. Este método, que es controlado por la mujer, requiere tomarse la temperatura rectal todas las mañanas, antes de levantarse. Durante la ovulación la temperatura aumenta de manera leve, pero hay que tener en cuenta cuando se interpreta el gráfico que la temperatura puede elevarse por un proceso catarral, gripe u otra infección. No se debe realizar el coito en el periodo de tiempo que transcurre desde el día en que acaba la menstruación hasta dos a cuatro después de cuando se registró el aumento de temperatura.

Método del calendario o de Ogino Knaus

Este método se basa en determinar los supuestos días seguros del ciclo menstrual, es decir, aquellos en los que manteniendo actividad coital no se produce embarazo por no haber ningún óvulo en el tracto genital de la mujer.

La decisión sobre qué método utilizar para evitar un embarazo debe hacerse de modo responsable y valorando diferentes factores

Recordemos que por consenso se numera como el día uno del ciclo menstrual de la mujer al primero de sangrado menstrual y el último día del ciclo (de 26 a 32 días según mujeres) es el anterior al referido día uno del inicio del sangrado.

Para aplicar este método partimos del supuesto de que por lo general la ovulación se produce 14 días antes de la aparición de la regla siguiente. Es necesario calcular el periodo fértil de la mujer y ello se puede hacer sólo si presenta ciclos muy regulares. El primer día del periodo fértil se calculará restando 18 días del día final del ciclo menstrual y para determinar el último día fértil se restarán 11 días de dicho día final. Por ejemplo, si una mujer presenta un ciclo menstrual que dura 28 días, se considera de especial riesgo el periodo comprendido entre los días 10 y 17, tiempo en que se la considera fértil.

Método Billings o de la ovulación

Se basa en los cambios que experimenta el moco cervical, indicativos de los días fértiles del ciclo menstrual. Uno o dos días antes de que se produzca la ovulación aumenta la secreción de un moco vaginal claro y filamentoso parecido a la clara del huevo. Al iniciarse el periodo de fecundación el moco secretado por la vagina es blanquecino o turbio y pegajoso. Se considera que el coito vuelve a ser seguro a los cuatro o cinco días de estar secretándose un moco más oscuro y menos abundante.

La práctica de este método exige tomar una muestra diaria de mucosa cervical. Pero cualquier sustancia introducida en la vagina como duchas, semen, jabones, espermicidas, lubricantes o medicamentos, puede alterar el moco cervical.

Los referidos métodos "naturales" tienen un alto índice de fracasos debido a la irregularidad natural del ciclo menstrual.

Espermicidas

Utilizados como único método anticonceptivo resultan poco fiables y presentan también alto riesgo de fracaso. Ello suele deberse a varias razones: a menudo hay negligencia a la hora de seguir las instrucciones de uso recomendadas por el fabricante, a veces se repite el coito sin aplicar de nuevo el producto y otras el coito se alarga sobrepasando el tiempo durante el cual el espermicida mantiene su efectividad.

MÉTODOS MÁS EFICACES

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Anticoncepción hormonal

Su capacidad contraceptiva radica en la utilización de compuestos de estrógenos y progestágenos en diferentes formas de presentación, la primera de ellas la famosa píldora anticonceptiva. En los últimos años han aparecido nuevas presentaciones que administran el anticonceptivo por otras vías distintas a la oral.

Su acción anticonceptiva se basa en varios mecanismos. Por un lado los estrógenos impiden la ovulación y, por otro, los progestágenos evitan la regeneración del revestimiento del útero, por lo que impiden la implantación del óvulo y además espesan el moco del cuello uterino, lo que dificulta el avance de los espermatozoides.

Píldora anticonceptiva

Desde su aparición en 1960 ha revolucionado las prácticas anticonceptivas en todo el mundo. En la actualidad, la más empleada es la píldora combinada de estrógenos y progestágenos a dosis baja o ultrabaja, compuesta de estrógenos y progesterona sintéticos que pueden ser monofásicas (todas las grageas tienen igual cantidad de hormonas) o trifásicas (con distintas dosis de hormonas).

Se comercializa en envases de veintiuna o veintiocho unidades. La primera se toma el primer día de la regla. Las siguientes, una cada día a la misma hora. Si el envase es de veintiuna grageas, cuando se termina se dejan de tomar durante siete días denominados de descanso, durante los que sobreviene la regla. En los envases de veintiocho no se descansa ningún día y la regla suele presentarse en los días en que se están tomando las siete últimas pastillas.

En caso de que se olvide alguna toma, se puede tomar la píldora correspondiente en un plazo de doce horas. Si se ha tardado más de ese tiempo en tomarla, no hay seguridad de su eficacia, por lo que es aconsejable utilizar otros métodos anticonceptivos hasta la siguiente regla. Con la píldora los periodos son más regulares y la menstruación es menos dolorosa, con menor hemorragia. En algunos casos, si previamente hay acné, suele disminuir y en muchos casos alivia la tensión pre-menstrual.

Es el método anticonceptivo más eficaz y el índice anual de fallos es de tan sólo un embarazo por cada 200 mujeres que lo usan. Con el uso de anticonceptivos orales deben evitarse otros fármacos como antibióticos, barbitúricos, antituberculosos y antiepilépticos porque disminuyen su eficacia.

La píldora anticonceptiva ha sido muy bien estudiada y, a pesar de que de vez en cuando surgen noticias sobre los trastornos que provoca, se puede decir que es un fármaco seguro que tiene muchas más ventajas que inconvenientes. En general es muy bien tolerada y sus efectos secundarios más frecuentes son nauseas, vómitos, estreñimiento, hipersensibilidad mamaria, erupciones, hinchazón (edemas) de piernas, etc. Con mucha menor frecuencia, pero mayor gravedad, puede provocar migrañas, diabetes, hipertensión, anomalías oculares, raramente ictericia o tumores hepáticos y, si se toma durante el embarazo, puede inducir deformidades en el feto.

Los trastornos más importantes que puede provocar son los circulatorios por el aumento de la capacidad de coagulación de la sangre a causa de los estrógenos. Entre las mujeres que utilizan la píldora, algunos estudios han evidenciado mayor riesgo de sufrir tromboflebitis en piernas (por formación de coágulos), pero esto sucede en menos de un caso por cada 1.000 mujeres que la toman durante un año. También se ha detectado un mayor riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares (hemorragia o trombosis). En la actualidad, se utilizan sobre todo píldoras combinadas con muy bajas dosis de estrógenos y se sabe que, cuanto menor es la cantidad de estos, menor es el número de complicaciones. Estudios recientes demuestran que el uso de los modernos anticonceptivos orales no incrementa el riesgo de trastornos cardiovasculares graves, tanto tromboflebitis como ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares en mujeres sanas y no fumadoras de hasta 45 años. Si una mujer ha tenido alguno de estos trastornos, está contraindicada la utilización de la píldora.

A la mujer que usa anticonceptivos hormonales se le recomienda firmemente no fumar debido a que tal conducta incrementa el riesgo de sufrir trastornos circulatorios.

Aunque no se ha demostrado una relación evidente entre toma de píldora anticonceptiva y el cáncer de mama, los expertos recomiendan, como medida de precaución, que las mujeres cuyas madres o hermanas hayan padecido este tipo de cáncer eviten su uso hasta que se dispongan de datos concluyentes. Es importante recordar que la píldora no protege contra la infección por VIH-SIDA u otras enfermedades de transmisión sexual.

Anticonceptivos hormonales inyectables

Hay varios tipos en uso y su eficacia es similar a la de la píldora. Se utilizan inyectables que aseguran anticoncepción de uno o de tres meses con una sola dosis de tratamiento.

Por su elevado contenido hormonal, su empleo conlleva mayor riesgo de efectos indeseables. De hecho, pueden producir aumento de peso y sangrado intermenstrual.

Tienen el inconveniente de que no es posible suspender su acción hasta que son eliminados por el organismo (uno o tres meses).

Implante hormonal

Consiste en un pequeño cilindro alargado compuesto por progestágenos que se implanta bajo la piel en lugares discretos. La inserción y extracción debe realizarla un médico entrenado. Facilita anticoncepción a largo plazo (3 años) y es útil también para mujeres que no han estado embarazadas y para las que presenten intolerancia o contraindicación a los estrógenos.

Tiene como principales ventajas la disminución de los dolores menstruales (dismenorrea) y su comodidad de uso, sin riesgo de olvido.

Como inconveniente cuenta con que el sangrado puede ser variable e impredecible, aunque en general hay tendencia a presentar menor sangrado o a no haberlo.

Parches anticonceptivos

Han sido recientemente aprobados por las Administraciones Sanitarias Europeas y Americanas. El parche anticonceptivo transdérmico libera un flujo continuo de hormonas a través de la piel y hacia la sangre durante siete días.

Contiene las mismas hormonas que se utilizan en la píldora anticonceptiva y actúa de igual manera en la prevención del embarazo, con lo que impide la ovulación y hace más denso el moco cervical con el fin de que el esperma tenga menos posibilidades de alcanzar el útero.

El parche transdérmico es otra opción anticonceptiva más, que se aplica una vez a la semana y es tan efectiva como la píldora (efectividad del 99%) si es usado correctamente. Es pequeño y fino y puede colocarse en los glúteos, el abdomen, la espalda y la parte exterior y superior de los brazos. El fabricante informa de que con él se puede nadar, hacer ejercicios o ducharse porque las condiciones húmedas o calientes no afectan su capacidad adhesiva.

Los métodos más eficaces, salvo el preservativo y la vasectomía, tienen como protagonista a la mujer que puede elegir entre numerosas posibilidades

Se cambia una vez a la semana durante tres semanas consecutivas y no se aplica en la cuarta semana. Si se olvida cambiar el parche el día que corresponde, hay 48 horas de seguridad durante las que no es necesario adoptar un método anticonceptivo adicional.

Sus reacciones adversas más frecuentes son las irritaciones en el lugar de aplicación, que suceden en una de cada cinco mujeres que lo utilizan y la tensión o el dolor mamario que se produce casi en igual proporción y que es más frecuente con el parche que con la píldora.

Anillo vaginal

Se trata de un anillo flexible e incoloro que contiene estrógenos y gestágenos, que una vez liberados a muy pequeñas dosis son absorbidos por la vagina.

Se debe insertar el primer día de la menstruación y se retira a las 3 semanas, periodo durante el cual no se debe sacar. La propia mujer puede colocárselo. Es muy sencillo, requiere una técnica semejante a la de insertarse un tampón. Su eficacia anticonceptiva no depende de la posición en la vagina, pues dada su forma y su material se adapta perfectamente. La mujer no siente que lo lleva puesto, y a diferencia de otros métodos, no se requiere que cubra el cuello del útero.

Se ha de mantener durante 3 semanas en la vagina y después debe retirarse, dejando una semana de descanso en el transcurso de la cual suele aparecer el sangrado. Si se desea retrasar la regla se puede prescindir de la semana de descanso y continuar con otro anillo.

Se recomienda realizar anticoncepción de refuerzo durante la primera semana, la primera vez que se utilice e, igualmente, cuando se retrasa más de 7 días la inserción de un nuevo anillo. Tiene pocos efectos adversos y alta eficacia anticonceptiva.

Dispositivo intrauterino (DIU)

Son pequeños objetos que se insertan en el útero a través de la vagina y cuello uterino y cuyo mecanismo de acción varía según su composición, en general de dos tipos: DIU de cobre o con hormonas. El primero funciona impidiendo el paso de los espermatozoides en su trayecto intrauterino, evitando de ese modo la fecundación e impidiendo la implantación del óvulo en el útero en caso de que se hubiese producido la fecundación. El DIU liberador de hormonas combina los efectos del DIU de cobre con los hormonales propios de los progestágenos.

Debe ser insertado por un médico con la preparación adecuada. Se recomienda que se haga durante los días de la regla, por contar con la certeza de que no hay embarazo y porque se facilita la inserción a causa de la mayor dilatación del cuello del útero. Puede permanecer sin necesidad de ser cambiado por un periodo de 3 a 5 años.

Se recomienda que sea utilizado por mujeres que han pasado al menos por un embarazo y menos de cinco.

Como posibles efectos adversos se señalan dolor y hemorragias copiosas, con reglas más largas e intensas sobre todo durante los tres primeros meses de su colocación. Es posible que sea expulsado fuera del útero, lo que suele tener lugar en los primeros tres meses. En ese caso no se garantiza la anticoncepción. En menos de una de cada mil inserciones se puede perforar la pared uterina, lo que causa dolor y hemorragia repentinos y requiere una rápida intervención quirúrgica para evitar lesiones intestinales.

Si se tiene implantado un DIU no es conveniente utilizar tampones porque pueden enrollarse en el hilo que desciende de él hacia la vagina y provocar su desprendimiento.

Es necesario un control ginecológico, al menos cada seis meses, porque se incrementan las posibilidades de contraer infecciones vaginales.

A pesar de estos riesgos, los DIU son muy eficaces y el porcentaje de mujeres que quedan embarazadas mientras lo utilizan oscila entre el 1 y el 5% durante el primer año de uso.

Preservativo o condón

Es una delgada funda de látex que se ciñe al pene y se coloca cuando está en erección. En su extremo suelen tener un depósito donde se vierte el semen, que en la colocación del preservativo debe presionarse para vaciar el aire interior y evitar su deterioro durante el coito.

Suelen presentarse enrollados en paquetes de plástico o metalizados y los hay de diversas clases, incluyendo algunos lubricados y con texturas y prominencias diseñadas para facilitar la estimulación de la mujer durante la actividad coital. Una vez extraído de su envase, se desenrolla con suavidad a lo largo del pene erecto hasta su base. Debe retirarse antes de que haya desaparecido la erección, sujetándolo desde la base para evitar que se quede dentro de la vagina o del ano.

Es un método muy accesible y se puede adquirir en farmacias, así como en máquinas expendedoras automáticas instaladas en los más diversos lugares.

En la actualidad es el único método anticonceptivo eficaz de que dispone el hombre, si se excluye la vasectomía, y no se necesita receta médica para adquirirlo.

Carece de efectos secundarios y para personas alérgicas al látex existen preservativos de silicona en el mercado. Hay que evitar su exposición a temperaturas elevadas y revisar su fecha de caducidad porque ambos factores favorecen su rotura durante el coito, que es su mayor inconveniente.

Si se utiliza de manera adecuada, puede proteger frente a la infección por VIH-SIDA y otras infecciones de transmisión sexual.

Preservativo o profiláctico femenino

Se trata de una funda cilíndrica de látex, de mayor tamaño que el preservativo masculino, que se introduce en la vagina cubriendo sus paredes y se sostiene mediante un aro flexible y móvil.

En general se aplican con lubricantes y espermicidas. Permite a la mujer, como en el caso del hombre, manejar su propia anticoncepción de barrera y, de igual manera, si se utiliza de manera adecuada, protege de la infección por VIH-SIDA así como de otras infecciones de transmisión sexual.

Diafragma

Es un dispositivo parecido a un capuchón de goma flexible que se introduce en la vagina cerrando por completo el cuello del útero. Ambas caras y su borde interno flexible se deben de impregnar con gel o crema espermicida antes de su aplicación.

Se inserta en la vagina diez minutos antes del coito y debe permanecer allí hasta seis horas después. Si hay nuevas relaciones con penetración hay que volver a introducir crema espermicida con aplicador y esperar las seis horas, a partir del último coito, antes de retirarlo.

Carece de efectos secundarios. Se expenden en distintos tamaños y debe solicitarse asesoramiento profesional (médicos o matronas experimentados) a fin de adiestrarse en su aplicación. Después de utilizarlo, hay que lavarlo con agua y jabón neutro, secarlo y guardarlo impregnado de polvos de talco.

Debe cambiarse cada dos años y la eficacia de este método es menor a la de la píldora y DIU. De hecho, se estima que se pueden producir entre 6 y 20 embarazos al año por cada 100 mujeres que utilizan este método.

Esponja anticonceptiva

Tiene forma circular y es blanda y desechable, mide 5 por 2,5 centímetros y están fabricadas de poliuretano e impregnadas de espermicida.

Su uso y colocación es como la del diafragma. Su eficacia anticonceptiva es de 24 horas y no son necesarias en este tiempo nuevas aplicaciones de espermicida cada vez que se realiza el coito. Las mujeres que lo utilizan destacan la facilidad de su uso, la ausencia de olor y que no impregna en exceso la vagina, como sucede con otros productos espermicidas.

Su principal desventaja consiste en un índice de fallos relativamente alto, similar a los del diafragma. Como ocurre con este método, la falta de fiabilidad viene dada en la mayoría de los casos por un uso inapropiado, como lo es desprenderse de ella después del coito sin haber dejado transcurrir el plazo de seguridad de seis horas como mínimo y sin sobrepasar las 30.

Esterilización masculina

La vasectomía es un método de esterilización que consiste en seccionar y sellar los conductos deferentes, que son por los que pasan los espermatozoides desde los testículos a la uretra masculina. A pesar de la creencia popular es definitiva y muy pocas veces es reversible, por lo tanto, no es un método anticonceptivo, sino de esterilización. Si bien el hombre puede ser fértil de manera artificial pues sigue generando espermatozoides, de naturaleza se queda estéril.

La intervención se realiza bajo anestesia local y dura 15 ó 20 minutos. Después de ella siguen produciéndose espermatozoides en los testículos, pero como no sobrepasan el conducto deferente, en parte son absorbidos y destruidos por los fagocitos y en parte se filtran al interior del escroto (piel que rodea el testículo), donde se desintegran.

Después de la intervención hay espermatozoides en los conductos espermáticos, por encima del punto de corte, por lo que han de transcurrir entre siete y ocho semanas, en las que se debe producir una docena de eyaculaciones para que el semen no los contenga, lo que se comprueba realizando un espermiograma. Durante este tiempo se ha de utilizar algún método anticonceptivo para evitar el embarazo.

Diversos estudios han venido a demostrar que la vasectomía no provoca trastornos en la erección ni en la producción de hormonas y numerosas parejas refieren que la relación sexual es más agradable por no existir preocupación por un posible embarazo o por tener que usar algún método anticonceptivo.

A pesar de la creencia popular, la vasectomía es definitiva, se trata de un método de esterilización que pocas veces es reversible

El índice de fracasos de la vasectomía es muy bajo (menor a un embarazo por cada mil intervenciones realizadas) y suele deberse a que se realiza el coito, sin utilizar otro método anticonceptivo, en las semanas posteriores a la intervención, durante las que el semen aún contiene espermatozoides; o también porque, de forma excepcional, los conductos seccionados vuelven a unirse.

No se recomienda para hombres muy jóvenes: su situación personal puede cambiar y si desean tener hijos les resultaría muy difícil lograrlo. Como ya adelantamos arriba, pese a lo que la gente cree, es muy difícilmente reversible. Empalmar el conducto seminal seccionado requiere microcirugía y mucha capacidad y experiencia por parte del cirujano. Y muchísima suerte. De manera que obtener garantías de que la microcirugía sea un éxito es muy remoto.

Esterilización femenina

Aunque existen numerosas variantes quirúrgicas para alcanzar la esterilización, la ligadura de trompas es el método más utilizado. También con la extirpación del útero (histerectomía) y la de los ovarios (ovariectomía) se alcanza la esterilización, pero estas intervenciones no se llevan a cabo con esta finalidad sino para abordar diversas patologías de la mujer.

La ligadura de trompas es un método de esterilización seguro e inmediatamente eficaz y en muy raras ocasiones se produce la unión de los extremos seccionados.

La ligadura de trompas es el método más eficaz y utilizado para la esterilización femenina, no altera el ciclo menstrual ni provoca dificultades sexuales

La inserción de dispositivos intratubáricos es también un método de esterilización eficaz e irreversible. Mediante una sola intervención se insertan unos dispositivos espirales en las trompas, lo que provoca una reacción inflamatoria en la zona que obstruye las trompas. Durante los primeros tres meses se debe combinar con otro método anticonceptivo. Transcurrido ese tiempo, mediante revisión ginecológica, se verifica que las trompas estén totalmente obstruidas.

En ambos métodos de esterilización no hay afección de la secreción hormonal porque los ovarios están intactos, no se altera el ciclo menstrual y la mayor parte de las mujeres intervenidas no tienen dificultades sexuales después de su realización.

No es recomendable su aplicación en mujeres muy jóvenes: su situación personal puede cambiar y si desean tener hijos con una nueva pareja resultaría muy complicado.

Anticoncepción de emergencia: la píldora postcoital

El medicamento que contiene la llamada píldora del día siguiente es un progestágeno, el levonorgestrel, y los preparados comerciales que lo contienen son Norlevo y Postinor. Se la cataloga como una anticoncepción de emergencia y es importante destacar que con este medicamento no se interrumpe un embarazo si ya está establecido, lo que se hace es impedir la concepción. Si ha habido contacto sexual sin adecuada protección, el medicamento deberá tomarse lo antes posible y desde luego no después de 48 ó 72 horas porque su eficacia comienza a disminuir superadas las 24 horas.

La pauta que se recomienda en una toma única de dos comprimidos juntos de 0,75 miligramos, o tomar un comprimido dos veces con un intervalo de doce horas.

Tiene numerosos efectos adversos y puede provocar nauseas, vómitos, tensión mamaria, trastornos menstruales, etc. Se requiere su prescripción médica.

La anticoncepción de emergencia debe ser un método de uso muy ocasional y en ningún caso puede sustituir a un método anticonceptivo regular. Existen problemas con su uso porque estudios recientes indican que la mayor demanda en su utilización corresponde a mujeres jóvenes que recurren a la píldora postcoital en más de una ocasión. Es necesario recordar que los laboratorios que comercializan levonorgestrel advierten de que no hay suficientes datos sobre la seguridad de su empleo en mujeres menores de 16 años.

QUÉ MÉTODO ANTICONCEPTIVO ELEGIR

En la actualidad casi todos los métodos anticonceptivos, a excepción del preservativo masculino y la vasectomía, están dirigidos a la mujer, que es sobre quien recae con más fuerza el compromiso de tener que elegir.

El mejor método para cada una será aquel con el que se sienta cómoda y se adapte a su estilo de vida. Es la propia usuaria la que deberá decidir, una vez informada por su médico de las ventajas e inconvenientes de cada método, teniendo en cuenta su edad, la frecuencia en la actividad sexual, si es fumadora o si tiene alguna enfermedad como diabetes, hipertensión, problemas circulatorios, hepatitis, etc.

Es importante, a la hora de tomar una decisión, reconocer la propia capacidad de cumplimiento y si se está dispuesta a aceptar los cambios menstruales que algunos anticonceptivos provocan.

En cuanto a los anticonceptivos orales, es bueno recordar que la actual píldora con dosis bajas de estrógenos es de primera elección por su eficacia, escasos efectos secundarios y por incrementar muy poco el riesgo de sufrir trastornos circulatorios, pero requiere que la mujer sea buena cumplidora. Para las que no lo sean hay otras opciones igualmente válidas como los parches, el anillo vaginal o los anticonceptivos inyectables.

Principales métodos anticonceptivos: ventajas e inconvenientes

Método Ventajas Inconvenientes
Píldora anticonceptiva - No se puede olvidar tomar ninguna.
- Fácil de usar.
- Toma diaria.
- Disminuye los dolores menstruales.
- Regula el ciclo menstrual.
- Eficacia máxima.
- No se recomienda en mujeres muy jóvenes y con relaciones esporádicas.
- Se necesita información médica sobre intolerancia o contraindicaciones de uso.
- No protege de las infecciones de transmisión sexual.
Anticonceptivo hormonal inyectable - Comodidad de uso (inyectables con una duración de 1 y 3 meses).
- Menor riesgo de olvido.
- Útil en mujeres poco cumplidoras.
- Eficacia máxima.
- Mayor riesgo que en la píldora de aparición de efectos adversos.
- Aumento de peso y sangrado intermenstrual.
- Se necesita información médica sobre intolerancia o contraindicaciones de uso.
- No protege de las infecciones de transmisión sexual.
Parche Anticonceptivo - Comodidad de uso (parche semanal).
- Menor posibilidad de olvido que con la píldora.
- Eficacia máxima.
- Poco discreto.
- Se puede despegar, por lo que hay que vigilarlo.
- Irritación frecuente en el lugar de aplicación y tensión o dolor mamario.
- Se necesita información médica sobre la intolerancia o contraindicaciones de uso.
- No protege de las infecciones de transmisión sexual.
Anillo Anticonceptivo - Comodidad de uso (anillo mensual).
- Menor riesgo de olvido.
- No se requiere adiestramiento para su utilización.
- Menor posibilidad de olvido que con la píldora.
- Eficacia máxima.
- Algunas mujeres tienen dificultades para su manipulación genital.
- Se necesita información médica sobre intolerancia o contraindicaciones de uso.
- No protege de las infecciones de transmisión sexual.
Dispositivo intrauterino (DIU) - Comodidad de uso.
- Sin riesgo de olvido.
- Los DIU hormonales disminuyen los dolores menstruales (dismenorrea).
- Eficacia muy elevada.
- A veces reglas abundantes y dolorosas (sobre todo los de cobre).
- No recomendable para mujeres que no han tenido un embarazo.
- Pueden ser expulsados espontáneamente.
- No se pueden utilizar simultáneamente tampones.
- La inserción y la extracción ha de realizarla un médico.
- Se necesita información médica sobre intolerancia o contraindicaciones de uso.
- No protege de las infecciones de transmisión sexual.
Preservativo masculino (Condón) - Fácil de conseguir.
- Facilidad de colocación.
- Protege contra la infección por VIH-SIDA y otras infecciones de transmisión sexual.
- Eficacia elevada si se utiliza de forma correcta.
- Disminuye la sensibilidad y la satisfacción sexual.
- Se ha de retirar el pene inmediatamente después de la eyaculación.
- Puede causar irritación, alergia o hipersensibilidad al material o lubricantes con que están fabricados.
- Posible fallo por rotura.
Preservativo femenino (Condón) - Permite a la mujer manejar su propia anticoncepción de barrera.
- Protege contra la infección por VIH-SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual.
- Eficacia elevada si se utiliza de forma correcta.
- No es fácil de conseguir (venta poco difundida).
- Disminuye la sensibilidad y la satisfacción sexual.
- Puede causar irritación, alergia o hipersensibilidad al material o lubricantes con que están fabricados.
- Hace ruido y puede resultar poco estético.
- Es caro.
Diafragma - Fácil de obtener.
- Fácil de colocar.
- Sólo es seguro si se combina con un espermicida.
- Debe permanecer colocado hasta seis horas después del coito.
- Puede causar irritación, alergia o hipersensibilidad al material o lubricantes con que está fabricado.
- Se requiere adiestramiento para su utilización (médico o matrona experimentados).
- No protege de las infecciones de transmisión sexual.
Vasectomía - Método eficaz y permanente.
- Intervención sencilla.
- Índice de fracasos muy bajo.
- La eficacia no es inmediata (Se requieren 7-8 semanas, unas 12 eyaculaciones espermiograma de control).
- No se aconseja en varones muy jóvenes.
- Requiere intervención quirúrgica.
Ligadura de trompas - Método eficaz y permanente.
- Eficacia inmediata.
- No altera el ciclo menstrual.
- Índice de fracasos muy bajo.
- No se aconseja en mujeres muy jóvenes.
- Requiere intervención quirúrgica.
Píldora poscoital - Comodidad de uso.
- Evita tener que someterse a una posterior interrupción voluntaria del embarazo.
- Alta eficacia si se utiliza antes de que trascurran 48-72 horas.
- Es un método de emergencia de uso muy ocasional.
- En ningún caso sustituye a un método anticonceptivo regular.
- Numerosos efectos secundarios: náuseas, vómitos, tensión mamaria...
- No está contrastada su seguridad en mujeres menores de 16 años.
- No protege de las infecciones de transmisión sexual.
- Se necesita prescripción médica.
- Se necesita información médica sobre intolerancia o contraindicaciones de uso.